Cervix

Cáncer de cuello uterino: Detectado a tiempo es curable en un 90% de los casos

 

El cáncer cervical es el 4º tipo de cáncer más común en las mujeres a nivel mundial. Unas 530.000 mujeres lo padecen anualmente y 265.000 mueren por esta enfermedad. En Uruguay es el tercer tipo de cáncer más común entre la población femenina. Un total de  336  uruguayas  lo padecen anualmente y 136  mueren por esta enfermedad. (*)

El cáncer cervical se asocia con tres factores de riesgo claves:

Infección persistente por el Virus de Papiloma Humano (HPV). El  HPV es detectado en el 99% de los tumores de cuello uterino.

Factores socioeconómicos están indirectamente relacionados con el cáncer de cérvix tales como el inicio temprano en la actividad sexual, la multiplicidad de parejas, la pobreza, los embarazos múltiples, el tabaquismo temprano y el escaso acceso a la salud.

Historia familiar. El riesgo de contraer la enfermedad aumenta de 2 a 3 veces en caso de haber antecedentes de cáncer de cuello uterino en la familia. Esta tendencia  podría ser causada por un factor genético,  la disminución de la capacidad de combatir la infección por HPV o por la exposición a otros factores de riesgo socio-familiares como el inicio temprano de la actividad sexual, múltiples parejas, tabaquismo.

El 48% de las pacientes son menores de 50 años. Gran parte son mujeres jóvenes, en edad fértil y económicamente activas de estratos de baja condición social.

 

Diagnóstico

En poblaciones que no se sometieron nunca a un cribado (**) , el cáncer de cérvix tiende a detectarse en estadios tardíos.

Se considera que el PAP (Papanicolau) puede detectar hasta un 90% de los cánceres cervicales, incluso antes de que aparezcan los síntomas. La disponibilidad  de mejores métodos de diagnóstico (como el test COBAS 4800) permite identificar el ADN de VPH y actuar antes de que se declare la enfermedad.

Es recomendable que las mujeres se hagan su primer PAP  cuando comienzan a ser sexualmente activas ó a partir de los 18 años y que lo repitan sucesivamente una vez al año. Sin embargo, casi el 40% de las mujeres de los países no desarrollados no se hace la prueba regularmente.

La fuerte mortalidad de esta enfermedad  está asociada con el bajo presupuesto de salud en países emergentes, la alta incidencia de HPV , el limitado o nulo PAP en la población, la alta incidencia de la enfermedad recurrente o metastásica y el limitado acceso a tratamientos.  

El cáncer de cuello uterino es una enfermedad letal si se diagnostica en estadios avanzados. En casos de cáncer cervical metastásico o recurrente, la respuesta de quimioterapia es baja y la sobrevida raramente incrementada.

Nuevo avance en el tratamiento

Durante los últimos 10 años no surgió nada nuevo para el tratamiento del cáncer de cuello uterino  con resultados positivos. La quimioterapia era la única opción de tratamiento para mujeres con cáncer de cuello uterino persistente o recurrente. Avastin© (bevacizumab) es el primer biológico que logra aumentar la sobrevida global en cáncer ginecológico. En pacientes con cáncer avanzado de Cérvix, Avastin© ofrece clínicamente un mejoramiento significativo de la Sobrevida Global. Estudios clínicos demostraron que mujeres relativamente jóvenes con cáncer cervical avanzado que reciben el tratamiento con Avastin© logran vivir más tiempo y extienden la vida  del paciente de 13.3  meses a 17 meses. Estos estudios confirmaron que Avastin© prolonga la sobrevida global (SG) sin un deterioro significativo de la Calidad de Vida.

 

Los resultados obtenidos por Avastin© llevaron a la FDA (***) en agosto de 2014 a aprobar a Avastin en combinación con quimioterapia para el tratamiento del carcinoma de cuello uterino metastásico, persistente o recurrente.

(*) Datos de Globocan

(**) Cribado o screening es una técnica para detectar enfermedades en poblaciones sin signos ni síntomas asociados. En cáncer de cuello uterino se utiliza específicamente el PAP popularmente conocido como Papanicolau. Una vez al año en mujeres mayores de 25 años.

(***) La FDA es la Agencia de gobierno que controla la seguridad y calidad de los medicamentos en Estados Unidos.