Hepatitis

La Hepatitis C puede pasar 20 años inadvertida

Hablemos de Hepatitis

La Hepatitis  C es la primera causa de trasplantes hepáticos en Uruguay y  figura entre las 10 que causan más muertes. Es una enfermedad que en su fase aguda tiene pocos síntomas. Las personas afectadas pueden pasar 20 años antes de presentar alguna manifestación hepática severa.  

Los tipos más comunes de Hepatitis virales son las Hepatitis A, B, y C. Puntualmente la Hepatitis C es una inflamación en el hígado que puede ser ocasionada por diversas causas como: el alcohol, sustancias tóxicas, medicamentos y la más frecuente por virus. La Hepatitis C puede ocasionar daños graves y permanentes en el hígado. Las personas que recibieron transfusiones de sangre antes de 1995 están entre los grupos de riesgo, al igual que drogadictos o personal de la salud.

No hay una vacuna disponible para la Hepatitis C pero sí medicamentos para combatirla. El 80% de las personas contagiadas puede desarrollar Hepatitis crónica. De los que desarrollan Hepatitis crónica, entre el 20 y 30% se encuentran en riesgo de desarrollar cirrosis y posteriormente cáncer de hígado. Aproximadamente,  al 3% de la población mundial y el 0,5% de la población de Uruguay padece de la enfermedad.

La Hepatitis C se trasmite primordialmente  por el contacto con sangre humana infectada. Es una enfermedad que es común en determinados grupos de riesgo, como por ejemplo drogadictos intravenosos, pacientes dializados crónicos, trabajadores de la salud, personal de enfermería y médicos, es decir personas que están en contacto con productos contaminados con sangre infectada por el virus. También se puede contraer la Hepatitis C por el uso de instrumentos contaminados al momento de hacerse un tatuaje o una perforación en alguna parte del cuerpo.

No debe considerarse una verdadera enfermedad de transmisión sexual. El riesgo de contagio a través de una relación sexual es mínimo. No es como la Hepatitis B, que sí es una enfermedad venérea.

La mayoría de los casos de hepatitis C se  diagnostica a través de exámenes de laboratorio, donación de sangre o chequeos de rutina.

En general el enzinomagrama hepático no está dentro del arsenal de exámenes de rutina que se piden en los carnets de salud convencional. Pero sería lo recomendable, porque es la manera de detectar otras enfermedades   hepáticas  asintomáticas.

Se carece de un estudio epidemiológico, pero extrapolando con la población que acude a donar en los bancos de sangre en forma voluntaria se estima que en Uruguay existe un 0,5 a 0,6% de incidencia de prevalencia de hepatitis C. Se calcula que en el país hay cerca de 20.000 infectados.

¿Por qué se lo define como un enemigo silencioso?

Lo preocupante de la Hepatitis C es que el 70% de los pacientes con infección no presentan síntomas. Pueden pasar 20 años antes de presentar alguna manifestación hepática severa. Sólo un pequeño porcentaje presentan síntomas similares a los de una gripe o influenza.

Es frecuente que se detecte esta enfermedad a un paciente que sufre la complicación de una cirrosis, sin haber sentido nada antes. Por ejemplo, “debutan” por una hemorragia digestiva o porque aparece ascitis, líquido en la cavidad abdominal.

Otro porcentaje tiene síntomas como el cansancio, que son muy característicos de todas las enfermedades derivadas de la inflamación del hígado.

El 80% de las personas contagiadas pueden desarrollar Hepatitis crónica y de estos, entre el 20 y el 30%  se encuentran en riesgo de desarrollar cirrosis y posteriormente cáncer de hígado.